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Yolanda Valenzuela
@yovaro
2011-11-16
Mi voto jamás se lo daré al Partido Revolucionario Institucional en la elección para Presidente de la República en el 2012, entre mucho motivos, porque no me representa como mujer, el Revolucionario Institucional decidió no apoyar a las mujeres en la despenalización del aborto, además de manipular en contra a los congresos de los Estados con amplia mayoría y con mi voto, inocentemente pretendo cobrarle caro a dicho partido su hipócrita e incongruente postura.
La ventaja en las encuestas para Enrique Peña es ampliamente favorecedora, y un voto en contra no significa nada pero puede dignificarse con mucho votos unidos por la rebeldía, y que se beneficie el candidato que más daño pudiera hacerle al Partido Revolucionario, a quien se favorezca más en posibles circunstancias adversas, imponderables y vicisitudes que no vislumbremos en éstos momentos.
La violencia, muertos y sangre sumió en el hartazgo a las personas, y me hace intuir que podemos tolerar todo menos favorecer al Partido Acción Nacional para que gobierne otro sexenio.
Yo me cuestiono: las personas que no desean que el Partido Revolucionario Institucional regrese al poder y nunca votarían por Acción Nacional ¿Cuál es la opción?
Andrés Manuel López Obrador tampoco se ha posicionado en la despenalización del aborto públicamente, no me gusta su amistad con la iglesia ni comparto sus predicaciones de amor con una República amorosa y sin embargo leo algo positivo en la credibilidad que le conceden algunas personas que sí admiro y respeto: Ex ministro de la Suprema Corte de Justicia Genaro Góngora Pimentel, Don Federico Arreola y el Sr. Roy Campos, quién ocasionalmente expresa de èl buenos comentarios en twitter.
En lo personal, no contemplo ni por rebeldía la anulación de mi voto, no creo en las abstenciones, quién no manifiesta sus ideas, opiniones y decisiones con convicción, no sabe correr riesgos y asumirlos con carácter, lo cual me parece que es vivir en la indecisión que solo da derecho a la queja sin propuesta y el País necesita reclamo inteligente y asertivo con un puntual razonamiento del voto de acuerdo a las pretensiones, convicciones, ideales e intereses de cada ciudadano.
He podido vivir en una República con un Presidente sin más agenda de trabajo y propósito que violentar al País, diversificando todas las modalidades del delito, también he vivido con gobiernos de doble moral que criminaliza y encarcela a las mujeres que abortan. Sin duda alguna podría asumir el riesgo de vivir en una República amorosa.
P.D. Sí crees que es mentira, paga por ver. Lewis Carroll