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MOMENTOS DE MAGIA Y FANTASIA; BIOGRAFIA E HISTORIA

EDITORIALES

Anudar el hallazgo


La historia del día en la palabra de hoy:


La palabra de ayer, la perdida, la del miedo, la excusa
La del mañana, con incógnita, magia e incertidumbre
Y una sola palabra con intensidad, anudar y vivir el hoy.


Siempre ahora.








(Iniciamos 366 historias)
08 de enero 2015

jueves, 25 de febrero de 2016

Caco




Caco





Todo el mundo habla de la importancia de estar presente, 
Cuando el mayor aprendizaje, 
Casi siempre, 
Se obtiene de la ausencia.


Solo un extraño interrumpe el olvido.

Galería de suspiros




Galería de suspiros








No me molesta no dormir pero el quicio se apodera de mi, cuando veo la hora.

Mi sueño es inesperado pero bien recibido.

domingo, 21 de febrero de 2016

Mis entrelineas de La gente feliz lee y toma café





Mis entrelineas de  La gente feliz lee y toma café
@yovaro




En las penas como en las alegrías  es importante acallar la euforia, aprender a descargar la emoción, desbordarse y no contenerse, dejarse envolver y sentir, desmenuzar el placer de vivir, la diferencia entre existir en la obligación y disfrutar el acontecer y la sorpresa.
Lo importante de aprender a comunicar y comunicarse.


Después de las pérdidas siempre se manifiesta un ángel; un puente, entidad, mascota o amigo que ayuda a cruzar el abismo, con quién aprendes a no hablar si no tienes algo interesante que decir, y acompaña según el tiempo que cada quién necesite para sanar, renovar y renacer. 


La ayuda no necesariamente tiene que tener oficio, profesión o tema pero de cualquier forma edifica y construye  el escombro que toda pena obliga a reconocer, con pasos mudos o soliloquiando letras perdidas que aparecen en las madrugadas sin hora y otras tantas descubres el abrazo en el calor de una mirada, que quizá  no sea coincidencia, tampoco propósito sino solamente providencia.


Una mano extendida siempre será un puente, una ilusión que te vuelve al camino sin sentirlo, sin obligación; insiste y motiva; guía para continuar que no necesariamente garantiza compañía que invariablemente perdurará.


La muerte y el fracaso se lloran igual pero se recuerdan distinto; los primeros se extrañan hasta que aprendes a recordarlos sin dolor, con los segundos hilas la experiencia que bordará mejores tiempos de un lienzo nuevo.


La gente feliz lee y toma café de Agnés Martín-Lugand efectivamente es una  buena lectura que solo necesita un café para acompañar y dejarse sorprender; el fondo de una taza siempre espera para arrullar penas, abrazar el reinicio y celebrar la reflexión. 
Aunque los tropiezos se pasen  de castaño oscuro yo siempre insistiré que me gusta soñar a colores, los espejos y cristales los prefiero sucios porque me gusta ver borroso y sin excepción apuesto por los finales felices. 



Balaustre:
“Me ha hecho mucho bien, le he hecho mucho daño, y con toda seguridad lo he perdido para siempre”

miércoles, 10 de febrero de 2016

Mis entrelineas de También esto pasará




Mis entrelineas de También esto pasará

Yolanda Valenzuela
@yovaro






Yo miento siempre y ni siquiera es uno de mis peores defectos.
“Me pregunto si será el mar mi último amante”



En el libro “También esto pasará”  la autora Milena Busquets nos dice:  que yo sepa lo único que no da resaca y que disipa momentáneamente la muerte  __ también la vida __  es el sexo. Su efecto fulminante lo reduce todo a escombros. Lo contrario  de la muerte no es la vida. Es el sexo.  Y yo, discrepo. 



Conozco algunos casos de mujeres que se les atribuye una vida sexual no se sí saludable pero si activa, y he podido observar con cierto morbo y detenimiento que la jovialidad está ausente, la apariencia agotada, quizá agravada en una, por un cuadro de diabetes, ceguera quizá selectiva por aquello de  __ no sé qué tengo en los ojos que solo cabrones veo__  y la otra persona que  conozco a la que se le puede adjudicar una vida pasional sin carencias pero con  hipotiroidismo y si le preguntaran qué padece, ¡pues madanita!,  lo qué me hace cuestionar y dudar de la benevolencia del sexo para la buena salud física y mental además de retrasar el envejecimiento o bien, ser fuente de juventud que cuando menos contraste la edad con la apariencia y la actitud con una presencia que proyecte imaginación y deseo.  
Después de todo dicen que siempre amamos como nos han amado en la infancia. 



“Nunca somos tan poderosos como cuando estamos enamorados y somos correspondidos”, conseguir sexo es relativamente fácil, armonizar con alguien que motive un abrazo y prolongarlo durante toda la noche, sincronizar e intercambiar la posición conocida como cucharita y por alguna extraña razón que desconozco porque nunca me he tomado el tiempo de investigar, los varones poseen ¡es una virtud! sus pies a temperatura exquisitamente confortable, una temperatura envidiable en el invierno y también en el verano; las mujeres a las que les he preguntado y yo, tenemos los pies en todas la estaciones del año como témpanos de hielo  y soñamos más que con una noche sexosa, añoramos entrelazar los pies a quien los cobije y comparta su calor, y esa, es otra historia.  




La ropa es un sustituto del sexo, o un envoltorio para conseguirlo, tal vez, todo sea un sustituto del sexo: la comida, el dinero, el mar, el licor, el poder, y el sexo mismo, sí así lo decides.
“Lo mejor de la belleza es que suele hacer que la gente se calle y se recoja”, de todos modos la gente más elegante suele ser la que se viste para sí misma.



Yo quiero ser la hada patosa del café, de la imaginación y seguir viviendo en los detalles para mentir siempre con precisión, vivir inventándome según  el antojo y la ocasión para encontrarme solamente cuando se requiera en el cuento que invite a  la tontería,  mantenerme niña de corazón, joven en la suspicacia y que la mirada hable por mí, irradiar belleza y alegría, esa armonía que obtenemos al no sometemos ni comprometer los sueños por una pequeña muerte, que si el orgasmo es revivir, correr seis kilómetros diarios es desfallecer y descubrir la eternidad en una de las pocas adicciones que mejoran con la disciplina. 
¡Y comer chocolates es un orgasmo perenne! es la mejor alternativa que no solamente sustituye, desplaza al sexo.   



“Durante tu enfermedad y tu muerte, el móvil se convirtió en algo diabólico, el mensajero de tu sufrimiento y de tu angustia” las mamás son diabólicas con o sin teléfono inteligente, en la salud y en la enfermedad. Aún así “Algunos odios tiene más cosas buenas que el amor de la mayoría de las personas que he conocido”, la vida y el amor son un nudo, lo de más, es tensión.



Dicen que los niños nunca mienten __eso es una leyenda urbana. Los niños mienten tanto como los adultos. Para todo lo de más quitarse la edad parece que siempre funciona lo digo yo que tengo solamente amigas que cumplen años pero jamás los guardan y no hay proporción con la memoria exquisita que sin excepción acumula detalles pero nunca números.


También esto pasará de Milena Busquets nos recuerda que todo se soluciona o se olvida, por obra y gracia de otra voluntad recordamos y revivimos el afecto que nos sigue uniendo a las personas que mueren, es un lazo permanente que roza el sueño y la realidad, morir a ratos para no olvidarlos ni dejar de sentirlos aunque tengamos que integrar la muerte a los absurdos mientras encontramos la propia. 


Tenemos dos cosas esenciales: la vida y la muerte; y que todo lo que hagamos en nuestra vida nos tiene que guiar a la aceptación de la muerte.
Todo lo que existe en la vida se tiene que celebrar, incluida la muerte. 
(Te Porohau)


“Quiero una frase corta, que sirva en todas las circunstancias posibles, siempre: También esto pasará”






Balaustre:


Los únicos amores perdurables son los platónicos y los que no merecemos 

Resiliencia






Resiliencia


¡Viva la mala memoria!

Porque el olvido permite 

inventarse siempre.




Balaustre:

La oportunidad es casi una certeza

jueves, 4 de febrero de 2016

Mis entrelineas de Adiós a los padres





Mis entrelineas de  Adiós a los padres
Yolanda Valenzuela
@yovaro






Las ausencias de los padres no siempre terminan antes de morir, ni al morir si quiera, “su muerte deja mensajes inesperados que sacuden y nos cambia por completo la visión de su drama y de su ausencia”. 


Celebro que llegara a mis manos “Adiós a los padres” de Héctor Aguilar Camín y enterarme aunque me duela, que, la bondad sin análisis sí existe, es posible y Héctor la posee,  porque es el deber ser, por el recuerdo, por el pasado o por el presente, por obligación o por la vida, porque eso queda o por el no hay más y  el ¡porqué sí!  que yo no descubrí a tiempo  para cuestionar en vida  el reencuentro  que ahora sostengo con mi papá en las charlas que con imaginación rescato en cada taza de café que encuentro a mi paso. 
El tiempo y la muerte  diluyen todo, menos la soberbia.


Este libro me gustó por las ausencias que me pertenecen, y las entrelineas se embrollaron con  mis propios motivos. 
“¿Con quién palabro?”
“¡Soy ilusoria!”


La muerte no avisa cuando llega ni la percibes rondando al despertar, aunque la imagines en los insomnios ociosos y  creas estar preparada para vencerla de frente, “nos levantamos y nos vestimos sabiendo que el mal día ha empezado y que no habrá tiempo para otra cosa que vivirlo en las ropas en que nos haya sorprendido”, y  acudir a sus funerales, el último  evento formal en la vida de las personas,  cuando tomas la mala decisión y no asistes, toda la vida resulta insuficiente para rectificar la actitud que surge de los egos y orgullos para un día que siempre pesa y nunca pasa porque cada detalle es un recuerdo que araña el alma. 


Mezclar la esencia de las ausencias y constancias en el polvo que nos convertimos y la tierra que nos espera, es un acierto y cambiar de idea es prueba que cada momento tiene sus propios sentimientos, reivindicar la emoción es un derecho, bien sea que los padres de Héctor Aguilar Camín  compartan un poetree*  (la urna fúnebre que te permite plantar un árbol en las cenizas) o les conceda su espacio propio, permitiéndoles perdurar y prolongarse en la vida que siempre florece donde hay un árbol con historia.  



Desde que mi papá murió, me cuestiono si tengo el derecho a decidir e imponer mi voluntad, inhumar a mi mamá junto a él, y obligarlos a compartir  lo que la muerte deja, y recordé  que ella se pasó mi vida hablando todo lo mal que podía de mi papá pero, arreglándose con mucho esmero todos los días al irse a misa, hasta que descubrí que mi papá la observaba desde la última banca, y ella lo veía cuando venía de comulgar. Se divorciaron para toda la vida pero creo, que no del amor porque ninguno volvió a tener pareja.  Las mujeres somos brujas que cargamos con todos los colores para pintar la ocasión. Y cerré el libro con la certeza que cuando el momento llegue, seremos en la muerte la familia unida que en vida, no disfrutamos.


El amor de tu vida es el que estás viviendo, porque somos lo que sentimos en cada momento, y el tiempo, siempre  trae otros.
Nacer sin etiquetas obliga a defender la libertad hasta en  la posteridad, las letras de un epitafio no definen porque estamos hechos de cada momento que nos construye.



El reto es no olvidar, que la urgencia de ser querido llega, y un abrazo siempre sostiene, tener aunque sea un solo momento que contenga la dicha suficiente para recordarnos la intensidad, qué valió la vida, y tenerlo a la mano para qué dibuje la expresión radiante y dispuesta para el último suspiro.
“Mano fría, amor de un día”
(Hectorcito o Godot)





Balaustre:

La vida debe ser más osada que la muerte, para vivir el amor que llene y acompañe tu realidad.







* El proyecto Poetree es una iniciativa poética de devolverle a la tierra lo que es suyo: nuestro cuerpo. En esta urna biodegradable puedes plantar un árbol de cerezo que crecerá alimentado por las cenizas del difunto.


Osadía





Osadía




La vida tiene que ser más osada que la muerte, 
para vivir el amor y, 
que llene tu realidad.



Nos construye el momento







Nos contruye el momento




Somos lo que sentimos a cada momento, y el tiempo, siempre  trae otros.


Nacer sin etiquetas y ni siquiera nuestras propias letras nos definen porque estamos hechos de cada momento que nos construye.


El reto es, tener aunque sea un solo un momento que contenga la dicha suficiente para recordarnos la intensidad, y qué valió la vida, tener a mano el momento que dibuje la expresión radiante y dispuesta para  el último suspiro.




Balaustre:

¿Ya tienes tu momento?


Greda








Greda 


Las mujeres somos brujas y,
cargamos con todos los colores para, 
pintarnos de ocasión.

lunes, 1 de febrero de 2016

La edad no existe






La edad no existe



No tengo amistades jóvenes, 
solo amigas que se quitan la edad.

Revoloteando en mi café
encontré tus canas
y reviví.




Balaustre:

La edad es para quienes gustan de tener memoria


Marcapáginas








Marcapáginas 



Un libro me deja tres versiones; 
mi propio texto que llega de los olvidos  
que el tiempo los reivindica, 
la entrelinea y tú.



Diciembre me dejó el calor de tu mirada, 
¿Cómo saber si la entrelinea es nuestra?


Tu expresión  me roba las páginas sin orden, interrumpe sin molestar y no se marcha sin acariciar el alma, dejando un aleteo que inquieta y cuestiona. 


Balaustre:

La incredulidad es una mariposa. 
Las señales nunca son suficientes ni obvias.