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EDITORIALES

Anudar el hallazgo


La historia del día en la palabra de hoy:


La palabra de ayer, la perdida, la del miedo, la excusa
La del mañana, con incógnita, magia e incertidumbre
Y una sola palabra con intensidad, anudar y vivir el hoy.


Siempre ahora.








(Iniciamos 366 historias)
08 de enero 2015

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Mi alma


Mi alma


Este año me quedo con las ausencias que se volvieron coincidencia,  esos que al partir propiciaron encuentros que antes de ser alegría envolvieron la ilusión en un  misterio, y como los gatos sucumbir a la curiosidad que mata,  si se trata de morir, que sea sabiendo ¿no?
Ese saber que casi siempre, paga el desafío.

Siempre nos dicen que viajaremos con los puesto en ese último viaje que todos emprenderemos aunque no sepamos cuando, y,  aún así, los muertos siempre dejan algo que los vivos desean.

Soliloquios que no siempre son de letras, tampoco de un solo nombre, a veces llegan  a contrastar el egoísmo y la crítica, la ausencia y la presencia, la virtualidad contra lo físico, el 'porsiacaso' es un mimo que cuestiona la soledad y  llena los rincones, los huecos y también las esquinas con manías, ideas y pretextos, nublando la responsabilidad de apreciar y respetar la compañía. 

La facilidad de querer en linea a quién siempre está, pero nunca llega, la ausencia que no interfiere, que se vuelve perfecta porque la imaginas y se construye con las sobras de cada insomnio, pocas veces significa mucho pero, abrazas el afecto que nada exige, eso de cerrar los ojos y estirar la mano, funciona para que el corazón no se olvide de vibrar y aunque  no resulte sencillo recordar abrirlo, conformarse sigue siendo mediocre.

Abrazar con las dos manos es otra cosa,  comienzas por ignorar las voces de las almohadas, paraliza a veces de miedo y otras tantas descubres la emoción ya casi olvidada, es el cuestionamiento vívido, que invita a huir, correr, la máscara del deseo donde la rebeldía  se vuelve ofensa y disputa que  enmaraña conceptos, cuando el refugio y la cobardía cambian de nombre, inteligencia emocional, ama con los ojos abiertos,  tantas horas libro que de nada sirven cuando el examen no es de conocimiento porque  al final,  los miedos ajenos son los propios, reclamas lo que reflejas,  aquello que no quieres amar,  almas autenticas, puras y libres que se vuelven:  ¿motivación o tropiezo? 
__ Enseñanza

Cuando la apreciación no es examen,  cuando la imaginación no alcanzó y la realidad rebasa, llega la reflexión,  la vida cambió la pregunta, y solo queda echar mano de la experiencia para no convertirte en aquello que mas te dañó, de la resistencia aprendes que las guerras olvidadas son la fortaleza en las diferencias, que no aíslan, complementan,  cuando no hay explicación, hay una emoción, puedes vivirla o rechazarla pero no ignorarla y menos, envidiarla.

Escuchar tu propio discurso en otra voz, es altamente emocionante, porque no puedes dañar el final de una historia ajena con la vida que tienes miedo vivir. 

Esos pensamientos perdidos, sabes que  encontraron un monstruo, cuando hay una soledad que debate su ausencia.


jueves, 17 de noviembre de 2016

Tus latidos mi paz









Tus latidos mi paz


Donde cada mañana
Colgué mi pedazo de sueño sin entender y,
El escenario de la vida
Nos volvió  puzzle de esperanza,
y acertijo de ilusión.


Siempre serás
Mi sinapsis de emociones
Y la paz renovada
De cada día.


Te quiero




Para mi soliloquio de amor

martes, 15 de noviembre de 2016

Hamor




Hamor






En algun lugar, amor se escribe con H, 
y, mientras ella espulgaba palabras como cernía sentimientos, cómplice del misterio, la sinceridad sorprendía al argumento, 
y con asombro observaba, juzgando al cinismo provocador y desafiante que forjaba un churro, en la linea que separa porque sostiene la ortografía.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Ruinas e ideas





Ruinas e ideas

La ruina y la idea subiendo cerros y cruzando arroyos.
La ruina se siente refugio nunca un rincón.

La idea lo juzga huida

__ ¿De qué huyes?

__  Soy refugio


Sin lograr el acuerdo contemplan la luna deseandola de almohada aunque, la madrugada sin grillos parezca mas oscura.



Haz la paz con la soledad





Haz la paz con la soledad



Me alimento de los antojos pero me nutro de historias, y,

Siempre hay una palabra que recuerda.


Las flores de papel me hicieron sensibilizar en los muertos vivos y los muertos muertos.


Sin creer en las tradiciones pero solidaria a la amistad, con respeto acompañé a visitar muertos, para constatar que los afectos son inmortales.


Cuando logro dormir siento el abrazo de mi papá después que su muerte nos reconciliara, mañana le llevaré flores para averiguar qué se siente.


Y, a pesar de mi incredulidad, tengo ganas de llorar.


Quizá, el llanto no es ajeno y sí, muy propio, porque estoy diseñando mi última morada.


Y, si hubo te quieros sin decir, no hay mejor lugar que Twitter para confundir verdades con poemas y realidades con protestas.
Reclamos a destiempo


¿Y entonces?

Por eso no visito campos santos porque mis muertos son la voz de mi corazón.

lunes, 7 de noviembre de 2016

La soberbia es sorda



La soberbia es sorda




Decir te quiero y decir perdoname resulta menos dificil en la noche, porque los egos y los orgullos se nutren del bullicio y la cotidianeidad, donde los suspiros se ahogan y el afecto es tímido. 

La soberbia es sorda y hablando quedito se confunde cuando ve el sueño de un corazón abierto, cae la máscara  iluminando la verdad, y donde está la humildad  también se encuentra la complicidad.

sábado, 15 de octubre de 2016

Depurando recuerdos




Depurando recuerdos





Vivir en los detalles es una decisión,
Olvidar e ignorarlos, 
es un derecho.




Postdata

Sí cada recuerdo es una sentencia, conviene depurar para preservar la memoria.


martes, 6 de septiembre de 2016

Once de septiembre III



Once de septiembre III



Sabor a invierno en mi café,


Olvidar y olvidarse no es lo mismo.



Un salero en el refrigerador, una bolsa con trigo tirada en el piso de la entrada y

A pesar de todo,

Tiene tres días saliendo a mi encuentro una lagartija que, Yo creo le apetece mi amistad y,

Aunque el tiempo no exista, un día nos dolerá el alma por desperdiciar el deseo.





Balaustre

Y, sigo con antojo de una tarde amarilla

viernes, 12 de agosto de 2016

Ego





Ego

Comprar zapatos para firmar el camino,

con el mundo a cuestas,

como bolsita de té.

sábado, 9 de julio de 2016

El café que no se enfría




El café que no se enfría




El café de ayer que no se enfrió y mis recuerdos por las nubes.

Amanecemos con el mismo tema, todos los días, principalmente quienes se sienten ancianos, a lo primero que  cedieron dejándose despojar del amor propio y la imagen dígna, entregaron el derecho a amar, para perpetuarse en una descendencia casi siempre ingrata, como si el chanteje, la manipulacion como la decadencia fuera el herraje del afecto y la obligación. 






¡Pareces garbich!

Que fue lo que te dejé






Qué fue lo que te dejé




El insomnio  huele a café y,

Yo que siempre leo: a pesar de todo,

prefiero expresar: a pesar de nada.

lunes, 13 de junio de 2016

Adelfa





Adelfa 




Mentir de día para inventar la noche

que duerme sin recordar.  


Borde con letras el ayer para cuando esté día llegara.




sábado, 11 de junio de 2016

¿La ternura es un capricho?






¿La ternura es un capricho?




Entre oasis y desierto la confrontación

Pelea con lo esencial; 

Los cactus no se educan, y

No quiero que te canses en escucharme.





El cactus venga su espina y

La ofensa agria se come al desaire.

domingo, 22 de mayo de 2016

Las flores de semáforo son una afrenta








Las flores de semáforo son una afrenta






La mayoría de los varones ni metiéndole las flores hasta por los ojos en cada crucero;
¡te regalan una!




Y, si la providencia se manifiesta y conoces al último varon sobre la tierra; gentil, brillante, atento, generoso y educado que con ternurita decide obsequiarte un mazo de tulipanes del primer semáforo en rojo; imitando a Peppa Pig con la boca de lado murmuramos: ¡Caballerosidad obligada!


__ ¿Cómo?

__ ¡Nada!



Las flores de semáforo ¡son una afrenta!
Preferiría que vendieran a puños las galletas de animalitos.




Balaustre:
Nenúfares de desierto

lunes, 2 de mayo de 2016

Posesa




Posesa




Tanto rumor no puede ser de la oscuridad,



Solo que mis oídos hayan hurtado alguna tempestad.

lunes, 18 de abril de 2016

Mis entrelíneas de La conciencia



Mis entrelíneas de La conciencia

@yovarodom 17 abr 2016 21:29
SDPnoticias.com


“Ya no podía más. Estaba convencida de que no podría resistir más tiempo la presencia de aquel odioso vagabundo. Estaba decidida a terminar. Acabar de una vez, por malo que fuera, antes que soportar su tiranía”.
La conciencia de Ana María Matute  es un texto que puede leerse en diez minutos y encontrarlo en intermet, y al descubrirlo recordé cuando un desconocido se acercó a mí y me dijo: ¿Puedo hacerle una pregunta?  Y le respondí que no, mi mamá estaba conmigo y al ver que el señor dio las gracias y se retiró  me cuestionó por qué no permití que preguntara. Han pasado muchos meses de aquel suceso tonto o simple para mí; extrañamente mi mamá no lo olvida supongo que la duda le encadenó el recuerdo. 
Cuando la incertidumbre es intensa se vuelve ansia insatisfecha y la saciamos morbosamente,  nos lleva  a buscar con vehemencia la información ajena de personas cercanas y más peligroso aún cuando son extraños. Aprender a domar la duda y la curiosidad te vuelve libre.

“Naturalmente, señora posadera, yo no vi nada. Vamos: ni siquiera sé si había algo que ver. Pero llevo muchos años de camino, ¡tantos años de camino! Nadie hay en el mundo con la conciencia pura, ni siquiera los niños. No: ni los niños siquiera, hermosa posadera. Mira a un niño a los ojos y dile: “¡Lo sé todo! Anda con cuidado…“. Y el niño temblará. Temblará como tú, hermosa posadera”.
No siempre podemos ni creo que debamos observar la vida con piedad y caridad, porque el peligro no atrapa en la terquedad sino en la debilidad de la buena intención y la cortesía que siempre seduce.


Balaustre: 
El ‘porsiacaso’ es un mimo

sábado, 16 de abril de 2016

Recuerdo perdido






Recuerdo perdido




Cada día, 
Te voy a inventar una vida 
Para que no sientas el olvido 
Y el vacío.

domingo, 3 de abril de 2016

Mis entrelíneas de La fiesta de la insignificancia









Mis entrelíneas de La fiesta de la insignificancia
Yolanda Valenzuela
@yovaro



“El ser humano no es sino soledad. Una soledad rodeada de soledad”.



“La celebración de un nacimiento lejano y una muerte cercana”. Cumplir años siempre es un tema pendiente.  Tiene más que ver con la sensación y la emoción que, con los números que nada dicen en sí, aunque no podamos ignorarlos incluso, porque andamos a la caza de lo confortable y pese a ello “prevalece el placer de ser festejado que la vergüenza de envejecer”.  


Curiosamente en las postrimerías de cada cumpleaños se aglutinan los temas pendientes que todos tenemos: postergados, inconclusos, guardados, almacenados, custodiados y abandonados, además de pensar en el ombligo cuando el tema es innombrable y nos rebasa, pese a ello las soluciones no están escasas ni tampoco ausente simplemente a veces no se divisan.


Unos años más que otros la edad nos toma por sorpresa, vivir y admitirlos, disfrutarlos sin acumularse, ya sabemos que cuando los momentos críticos nos rondan hay que aprender a ignorar  los dictados de la vanidad; mentir y omitirlos nos niega, y aunque una mentira enamore y también nos revive, la realidad es una insignificancia porque la vejez espera, imperecedera y eterna . “La inutilidad de ser brillante”.


“La insignificancia libera” y si la muerte avisara, quizá podrían vernos como no fuimos y morir muy amados, en lugar de ser recordados e inventados por ese afecto que siempre queda escondido para un día que, la muerte  siempre nos  roba. “Nadie tiene el derecho de crear a un hombre a partir de una marioneta”.


Sí morir fuera el inicio, creo que ayudaría y revivir nos permitiría valorar y reconocer la diferencia; seguido pienso que deberíamos tener fecha de caducidad, como las latas, que de todos modos a veces andamos medio oxidados. “La vida es mas fuerte que la muerte”.



Los años le roban el impulso al miedo que motiva, y poco a poco te conviertes en un actor sin público, las coincidencias son sorpresas que ‘desiniestran’ la vida y en cualquier momento sucede, hasta un error sacude la costumbre.  “Todas las ensoñaciones terminan un día”.


“La insignificancia es la esencia de la existencia. El mundo no es más que representación y voluntad”. ¿Cuál es la primera propiedad de una voluntad?
__La libertad__



La fiesta de la insignificancia de Milan Kundera es un pequeño libro  sin desperdicio,  138 páginas con letra grande y entrelíneas según el antojo y el recuerdo, puede ser devorado con ansia y rapidez o según el error del traductor en la pagina 82 (en un lapso de tiempo) porque según yo, todos los lapsos son de tiempo. 





Balaustre:
“Ni si quiera la broma más encantadora escapa a la ley del envejecimiento”




  

domingo, 27 de marzo de 2016

Mis entrelíneas de Así empieza lo malo



Mis entrelíneas de  Así empieza lo malo
Yolanda Valenzuela





“A ver si va a quedar como verdad lo que no puede ser más que patraña, qué siempre, el rumor es lo que dura”.




En la vida como en los libros; la primera línea o al inicio de una cita las indecisiones definen.  Aunque jamás te canses de escucharme y nunca me dejes de querer,  no implica continuar  o que no difieras. “Las sensaciones son inestables, se transforman en el recuerdo, varían, bailan” y también, se pierden en la ambigüedad.



La mayoría de los libros como la historia privada de las personas es raro que lleguen a atrapar, y en gran medida dependerá de, aprender a motivar para que la entrelínea conquiste o la primera cuartilla despierte y seduzca. Los misterios son para resolverse, dicen. 



Llamar a la puerta con un nudillo; el del dedo del corazón; que al autor le parece tímido y después de imaginarlo a mi me parece intenso y pretencioso   __ en caso que verdaderamente desees que te atiendan__   porqué yo, qué nunca aprendí a tocar fuerte dependo de: Un ujier con buen oído y suficiente cercanía o el móvil para que de cuenta de mi. 


Se me antoja todo de ti o me gustas para todo; es una emoción y una decisión donde  las mentiras bien contadas enamoran para  toda la vida. “La luna fría que dormita y observa con solo un párpado entreabierto, conoce las historias, antes de que acontezcan”. 


Cada quién maneja su propio tiempo y llega lo más rápido que puede. “Lo normal es que casi nadie coincida, porque el seducido se cansa o despierta”.


“Un ‘Sí’ es útil a veces. Casi nunca lo es un ’No’ cuando se trata de salvar la piel ¿Cuáles son los rencores que nunca caducan?” __ En todo caso ¡qué memoria! 


El amor no duele pero lo destroza la expectativa cuando no se colma, y ante la incertidumbre o curiosidad todo el mundo sabemos que corazón sospechoso no tiene reposo y  sí hace falta más, no esperes nada y siempre serás libre. “El suelo es lugar más estable, firme y modesto que existe, con mejor perspectiva del cielo o del techo y donde mejor se piensa”. __ Por si ocupan.



El juego que mata la admiración y el amor se llama ‘dudar’ y comienza cuando recurres a  la manipulación y  al chantaje  porque el pánico te deja expuesto como vulnerable, dando paso al malentendido,  la mayor distancia.  Así empieza lo malo de  Javier Marías con una palabra valida las 534 páginas del libro donde con sencillez y sin escatimar un solo detalle acerca la reflexión y cuestionando llegas a la certeza de que, para perdurar hay que mantenerse  “con la creencia y el error intactos”. 



Las disquisiciones y confrontaciones nunca ayudan a descifrar si el silencio te extraña o te olvida, porque la decisión y la continuidad es el compromiso que da sentido y recuerda una promesa, perdurable en el lado izquierdo, el lado donde late el corazón, el lado de la memoria si no  creen en los pactos con brillantes, que siempre son un recordatorio y una fortaleza, cuando la tentación llega, y, siempre llega.  



“Las palabras, pueden disfrazar la verdad, pero una mirada, no puede encubrir su certeza”.  Aprender a comunicarse con pertinencia y precisión es cautivar.





Balaustre:
“Creer nunca es de fiar” porque la fe es un acto desesperado



lunes, 21 de marzo de 2016

Mis entrelíneas de la emoción de las cosas (publicada)









Mis entrelíneas de La emoción de las cosas


Mis entrelíneas de La emoción de las cosas

@yovarolun 21 mar 2016 19:41
  
 
La emoción de las cosas
La emoción de las cosas 
Foto propiedad de: Internet
“En la vida puedes hacer de todo, menos explicarlo”. Quiméricos condones es una de las tantas reflexiones del libro La emoción de las cosas de Ángeles Mastretta, donde su duda me recordó que todos  somos hijos, pero, yo no puedo permitirme caer del tiempo, ni quiero olvidar el mundo ¿a quién cuestionaría?

Hace unos meses mi mamá me preguntó:¿Qué se siente tener un orgasmo? 
Quería mentirle y describirle alguna sensación que ella hubiera experimentado; me quedé callada, una forma de mentir reservada para el caos con sentimiento, esa deuda impagable que genera ser hijo, y que reniego de pagar cuando el costal pesa, y siempre cuesta; me sacudió la humedad del ojo cuando descubrí una vez más, que dio su  alma entera para formar la mía y yo no puedo regalarle tiempo ni robarle años, que tendrían que ser muchos, para, si no puedo acercarle una pareja por lo menos venderle la idea de la masturbación, que le invite a la duda y  guíe su curiosidad para aventurarse a la experiencia.  Es la daga más filosa que he conocido pero no la usé: para qué te explico si no lo vas a vivir. 

Una amiga que sí emprendió esa odisea para encontrarse el “punto G”,  desafiando la disciplina de unas monjas estrictas,  y nada tiene que ver la rebeldía cuando vas por el conocimiento, la duda, la curiosidad de tu propio cuerpo aunque sea en la oscuridad de la habitación compartida en el internado donde realizó la secundaria, exploración que suspendió abruptamente cuando recordó los pendones que la perseguían por toda la escuela: “Dios te mira”. 

Dice Oscar Wilde que: Nada se parece tanto al atrevimiento como la ingenuidad. Y yo le creo, porque los años, las vivencias y las anécdotas; tanto las propias como las ajenas nos vuelven a la bifurcación o esquina donde la vida olvida la edad y la memoria cuestiona dos veces (atrevimiento y aceptación);  la ternurita olvidada, las pequeñas vergüenzas que humillan hasta que llegamos a la edad del cinismo; ese tiempo para admitir sin culpa y sí con mucho desdén la equivocación, la ignorancia y el error para intercambiarlos en tertulias donde la risa y la coincidencia socorren, todos mantenemos pequeñas omisiones que pellizcan el orgullo por no soltarlas.    

Tener ochenta o tener cuarenta años con dudas sin resolver es otra manera de mantenerte en el mundo, es otra oportunidad, la expectativa está en la actitud y la curiosidad que, a lo mejor no rejuvenece pero irradia jovialidad. 

“Solo el que ha muerto es nuestro o solo es nuestro lo que hemos perdido”. ¿Voy para todas partes o para ningún lado?  ¿Será pregunta, decisión o desilusión? 
La muerte primero se manifiesta en quienes recuerdas poco, aunque no mueran. Es ventajosa y trepadora, toma ventaja en la confianza del descuido, envuelve los afectos cercanos que la costumbre estampa en la decoración, volviéndolos parte del escenario que dibuja la rutina, donde transitamos sin observar,  la obligación hastía y la indiferencia roba la certeza de la vida que nos pertenece pero no defendemos, solo una emoción es capaz de sorprender y dictar un “te quiero hasta el fondo de la vida”.

Es la emoción de cada paso con la mirada de frente, altiva,  y si no hay más, como a veces sucede,  también cuenta que sea de ladito, de esas miradas robadas o regaladas, que definen según el caso, el momento, la picardía o precisamente la emoción que siempre motiva y también disculpa el tropezón, porque despierta el detalle dormido. 

Cuando se vive en los detalles se vuelve necesario tener razón para argumentarlo y aceptar que las minucias se divisan, yo que siempre creí encontrarlas y así,  descubro lo importante de volverme de frente y esperar, para que el detalle y la sorpresa conquiste.

“Los viejos no deberían morirse, deberían esperarnos” y no estoy de acuerdo con doña Ángeles, a los muertos a veces se les recuerda y otras tantas __la mayoría de los casos__  se descansa de ellos y se les olvida pronto. Bastaría cuestionar a algunos viudos ¡porque yo no entiendo! 

Cumplir años da frío, y observo que, cuando se les acaba la inquietud,  el sueño, el sexo, quizá la tolerancia o ya no se huelen, separan los cuerpos a habitaciones distantes. ¡Cuándo más frío hace! 

Hay un rumor que yo siempre he comprobado en la expresión de cada viuda, que, en el momento del deceso haya al menos cohabitado dónde el difunto, “toda esposa, por mala que haya sido, merece al menos diez años de viudez”. ¡Rejuvenecen! (no estoy segura que aplique a la inversa) ¿Para qué la eternidad? 

Tomada de la mano por las emociones, también llego a mis afectos que fueron ilusión e iluminan el olvido, el insomnio no tiene tiempo, aparece para recordar y señalar; evocar y perfilar “y para el invierno que siempre llega construiré una chimenea”.  “¿A dónde van los pájaros cuando graniza?”. 



Balaustre:
¿Cómo vivir sin teoría? ¿Cómo vivir sin una entrelínea? Una emoción es una conquista, un pacto  y una promesa renovada.

Mis entrelíneas de La emoción de las cosas



Mis entrelíneas de La emoción de las cosas
Yolanda Valenzuela
@yovaro





“En la vida puedes hacer de todo, menos explicarlo” Quiméricos condones es una de las tantas reflexiones del libro La emoción de las cosas de Ángeles Mastretta donde su duda me recordó que, todos  somos hijos, pero, yo no puedo permitirme caer del tiempo, ni quiero  olvidar el mundo ¿a quién cuestionaría?


Hace unos meses mi mamá me preguntó: 
 __ ¿Qué se siente tener un orgasmo?
Y yo, quiero saber ¿Cuales son los cosquilludos? 



Quería mentirle y describirle alguna sensación que ella hubiera experimentado; me quedé callada, una forma de mentir reservada para el caos con sentimiento, esa deuda impagable que genera ser hijo, y que reniego de pagar cuando el costal pesa, y siempre cuesta; me sacudió la humedad del ojo cuando descubrí una vez más, que dio su  alma entera para formar la mía y yo no puedo regalarle tiempo ni robarle años, que tendrían que ser muchos, para, si no puedo acercarle una pareja por lo menos venderle la idea de la masturbación, que le invite a la duda y  guíe su curiosidad para aventurarse a la experiencia.  Es la daga mas filosa que he conocido pero no la usé: para que te explico si no lo vas a vivir. 


Una amiga que sí emprendió esa odisea para encontrarse el “punto G”,  desafiando la disciplina de unas monjas estrictas,  y nada tiene que ver la rebeldía cuando vas por el conocimiento, la duda, la curiosidad de tu propio cuerpo aunque sea en la oscuridad de la habitación compartida en el internado donde realizó la secundaria, exploración que suspendió abruptamente cuando recordó los pendones que la perseguían por toda la escuela:  “Dios te mira”. 


Dice Oscar Wilde que: Nada se parece tanto al atrevimiento como la ingenuidad. Y yo le creo, porque los años, las vivencias y las anécdotas; tanto las propias como las ajenas nos vuelven a la bifurcación o esquina donde la vida olvida la edad y la memoria cuestiona dos veces (atrevimiento y aceptación);  la ternurita olvidada, las pequeñas vergüenzas que humillan hasta que llegamos a la edad del cinismo; ese tiempo para admitir sin culpa y sí con mucho desdén la equivocación, la ignorancia y el error para intercambiarlos en tertulias donde la risa y la coincidencia socorren, todos mantenemos pequeñas omisiones que pellizcan el orgullo por no soltarlas.    


Tener ochenta o tener cuarenta años con dudas sin resolver es otra manera de mantenerte en el mundo, es otra oportunidad, la expectativa está en la actitud y la curiosidad que, a lo mejor no rejuvenece pero irradia jovialidad. 


“Solo el que ha muerto es nuestro o solo es nuestro lo que hemos perdido”. ¿Voy para todas partes o para ningún lado?  ¿Será pregunta, decisión o desilusión? 
La muerte primero se manifiesta en quienes recuerdas poco, aunque no mueran. Es ventajosa y trepadora, toma ventaja en la confianza del descuido, envuelve los afectos cercanos que la costumbre estampa en la decoración, volviéndolos parte del escenario que dibuja la rutina, donde transitamos sin observar,  la obligación hastía y la indiferencia roba la certeza de la vida que nos pertenece pero no defendemos, solo una emoción es capaz de sorprender y dictar un “te quiero hasta el fondo de la vida”.


Es la emoción de cada paso con la mirada de frente, altiva,  y si no hay más, como a veces sucede,  también cuenta que sea de ladito, de esas miradas robadas o regaladas, que definen según el caso, el momento, la picardía o precisamente la emoción que siempre motiva y también disculpa el tropezón, porque despierta el detalle dormido. 


Cuando se vive en los detalles se vuelve necesario tener razón para argumentarlo y aceptar que las minucias se divisan, yo que siempre creí encontrarlas y así,  descubro lo importante de volverme de frente y esperar, para que el detalle y la sorpresa conquiste.


“Los viejos no deberían morirse, deberían esperarnos” y no estoy de acuerdo con doña Ángeles, a los muertos a veces se les recuerda y otras tantas __la mayoría de los casos__  se descansa de ellos y se les olvida pronto. Bastaría cuestionar a algunos viudos ¡porque yo no entiendo! 


Cumplir años da frío, y observo que, cuando se les acaba la inquietud,  el sueño, el sexo, quizá la tolerancia o ya no se huelen, separan los cuerpos a habitaciones distantes. ¡Cuándo más frío hace! 


Hay un rumor que yo siempre he comprobado en la expresión de cada viuda, que, en el momento del deceso haya al menos cohabitado dónde el difunto,    “toda esposa, por mala que haya sido, merece al menos diez años de viudez”. ¡Rejuvenecen! (no estoy segura que aplique a la inversa) ¿Para qué la eternidad? 


Tomada de la mano por las emociones, también llego a mis afectos que fueron ilusión e iluminan el olvido, el insomnio no tiene tiempo, aparece para recordar y señalar; evocar y perfilar “y para el invierno que siempre llega construiré una chimenea”.  “¿Adónde van los pájaros cuando graniza?” 






Balaustre:


¿Cómo vivir sin teoría? ¿Cómo vivir sin una entrelínea? Una emoción es una conquista, un pacto  y una promesa renovada.

lunes, 14 de marzo de 2016

Mis entrelíneas de La estúpida idea de no volver a verte




Mis entrelineas de La ridícula idea de no volver a verte

@yovarodom 13 mar 2016 19:26


http://linkis.com/www.sdpnoticias.com/5hxen




“Como no he tenido hijos, lo más importante que me ha sucedido en la vida son mis muertos porque solo en los nacimientos y en las muertes se sale uno del tiempo”.


Te joden bien, tu padre y tu madre.
Quizá no sea su intención, pero lo hacen.
Te han colmado con los fallos que ellos tenían
Y han añadido algo extra, solo para ti.

La miseria se transmite  de persona en persona.
Se va haciendo tan honda como una fosa marina.
Sal de aquí tan pronto como puedas,
Y no tengas hijos.
(Philip Larkin) 
  

El amor más grande que he sepultado es mi Bella, una perra que fue mi niña peluda de cuatro patas y me regaló catorce años de compañía, miradas de ternura, suspiros demandantes, y que me obligó a abrir mis espacios para compartirlos, todo lo mío lo sabía y sentía de ella,  el egoísmo  no perturba cuando el amor es sincero y recíproco, comprobé que tengo alma cuando la sentí desmoronarse y hasta creí ver caer los pedazos cuando llegó el momento de regalarle una muerte digna, ningún día era el adecuado  para nuestro último abrazo y sentir su nariz helada;  no necesito que cada libro que leo  valide un recuerdo, una idea y una sensación  pero cuando sucede, en una línea  o una intención el libro se vuelve recordatorio, plumero que esparce el tiempo que  no diluye las pérdidas pero anestesia la pena. “¿En las narices de quién?”


Tenemos que hablar de lo que la muerte deja para continuar, agotar el tema, si podemos, porque lo “primero que arranca el dolor es la palabra”  y aunque nadie transita igual  por el proceso, es bueno leer  La estúpida idea de no volver a verte de Rosa Montero quien nos comparte su  experiencia de vida frente a la muerte, y no sé, si nos enseñe pero podemos aprender a encontrar nuestra propia manera.
“La característica esencial de lo que llamamos locura es la soledad” esa soledad que a mí no me causa pena, pero sí conozco la necesidad de enajenarme en las contradicciones que me obligan a confrontar la expectativa,  el encierro  es un refugio y el silencio una caricia.  
“¿Y qué demonios es siempre? Es un concepto inhumano, sin posibilidad”. Siempre faltan besos cuando la muerte no es propia. Cuando la muerte no es en primera persona, la incongruencia  hace la vida, que siempre continúa. 
“Beso lo que queda de ti a pesar de todo. 
(Marie Curie)


La vida no basta, si olvidamos impregnarnos de los detalles que dan brillo a la mirada, eclosionan la emoción y estrangulan la razón cuando nos faltan “En el origen de la creatividad está el sufrimiento, el propio y el ajeno”.
Regresa el Cazador de su jornada, magullado y exhausto, y arroja el cadáver del tigre a los pies de la Recolectora, que está sentada en la boca de la caverna separando las bayas  comestibles de las venenosas. La mujer contempla cómo el hombre muestra su trofeo con ufanía pero sin perder esa vaga actitud de respeto con que siempre la trata; frente al poder de muerte del Cazador, la Recolectora posee un poder de vida que a él le sobrecoge. El rostro del Cazador está atirantado por la fatiga y orlado por una espuma de sangre seca; mirándole, la Recolectora recuerda al hijo que parió en la pasada luna, también todo él sangre y esfuerzo.  Se enternece la mujer, acaricia los ásperos cabellos del hombre y decide hacerle un pequeño regalo; durante el resto del día, piensa ella, y hasta que el sol se oculte por los montes le dejaré creer que es el amo del mundo. “Un pequeño error de cálculo” (Rosa Montero).


Cuántas veces las mujeres mienten a los hombres; en cuantas ocasiones fingen saber menos de lo que saben; quienes dominan el arte del chantaje permanecen emparejados y creen alcanzar el para siempre  e imaginarse amados.  “Para vivir tenemos que narrarnos; somos un producto de nuestra imaginación y no te dejes influir por una crisis de gritos y lágrimas. Piensa en el  dicho del cocodrilo que llora porque no se ha comido a su presa”. ¿Manipulación?


Yo aprendí y siempre preferiré demostrar el afecto molestando y necesitando menos, te quiero pero no te necesito, y aunque lo crean ofensa es halago y amor; porque el respeto, la admiración, la compañía, el afecto y menos el tiempo no se piden.  Y sin entender, recurrentemente observo que al sexo opuesto le enamore ser necesitado y me sigue sorprendiendo que permita ser usado para cubrir el  gusto, el consumismo y la comodidad. 
Conozco los olvidos pero no la atrocidad  y menos la desolación del amor, yo no he llorado amores he llorado pretextos que matan mejor, porque al amor inconcluso como a los muertos siempre se les quiere bien. “El dolor es sordo pero sigue vivo”.


Lo importante es el recorrido y los caminos que acercan distancias, con los momentos  y recuerdos que también se hacen baches; con las culpas, los olvidos y la percepción que  te hace santa y también puta, pero está la muerte que venera y reivindica, volviéndote mártir; y parece justo, por qué  en qué  vida no encuentras siempre una poca de mierda. ‘Somos infinitamente generosos con los muertos amados; porque siempre es mucho más difícil ser generoso con los vivos”. 




Balaustre:
La editorial  padece dislexia desperaBa (d) en la página 17