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EDITORIALES

Anudar el hallazgo


La historia del día en la palabra de hoy:


La palabra de ayer, la perdida, la del miedo, la excusa
La del mañana, con incógnita, magia e incertidumbre
Y una sola palabra con intensidad, anudar y vivir el hoy.


Siempre ahora.








(Iniciamos 366 historias)
08 de enero 2015

miércoles, 25 de agosto de 2010

Senadores y Legisladores perdidos en el formato

La Constitución de 1917 establecía un solo informe presidencial anual por escrito, el presidente de la República Mexicana tiene la obligación de presentar un informe ante el Honorable Congreso de la Unión, formado por los diputados y senadores, miembros del Poder Judicial Federal, Gobernadores de los Estados de la República y también para todos los ciudadanos mexicanos, manifestando el estado general de la administración pública, dando paso al fortalecimiento paulatino del Estado, que inicia con el porfiriato, con ello la diversificación de la administración pública, el presidencialismo y, finalmente, las variantes del discurso revolucionario que culminaría, a partir de la segunda mitad del siglo XX, en una exaltación extrema del lenguaje oficial característico de cada sexenio, para derivar en el circo legislativo deplorable, generando los cambios constitucionales al artículo 69, que faculta al presidente para enviar el informe al Congreso de la Unión en la actualidad.



El objetivo democrático de un informe es generar debate sobre los grandes problemas nacionales, elaborar diagnósticos de los problemas y sus soluciones para el mejoramiento del país, al margen de rescatar formato antiguo o hacerlo con el vigente, la sociedad quiere un verdadero diálogo institucional y armónico demostrando lo verdaderamente importante es el contenido.


Las democracias tienen que gobernar legislando, resultando complejo en el caso mexicano, con la alternancia en el gobierno y el actual sistema político, la gobernabilidad democrática se circunscribe a la capacidad de construir acuerdos, resulta trascendental realizar los ajustes constitucionales necesarios que permitan un rediseño del sistema político mexicano que arroje los acuerdos necesarios y la Reforma Política de Estado que el país requiere con urgencia, estableciendo prioridad a las prioridades.


La reelección de legisladores cuando el desempeño lo amerite, en virtud de que su rotación excesiva no facilita la adquisición de experiencia, la cual es indispensable, fortalecer la independencia del congreso, estableciendo límites; la revocación ò revocatoria de mandato mediante este procedimiento, el electorado tiene el derecho a destituir del cargo a un funcionario público a quien el mismo pueblo eligió, antes de que concluya el período para el cual fue electo; candidaturas independientes, la circunstancia de ser elegido partiendo de una candidatura independientes no les impide la posibilidad de pactar con otros para formar gobierno e incluso a veces el hecho de no depender de un partido político facilitaría las decisiones que puedan tomar, evitando las malas negociaciones actuales y/o intercambios de intereses personales políticos futuros que no benefician al sistema político; modificar recesos de legisladores federales, los periodos ordinarios de sesiones tan breves provienen de disposiciones que estaban en la Constitución de 1857, entonces se justificaban por lo demorado de los trayectos que debían recorrer los legisladores desde todas las entidades Federativas, no se podía comenzar a trabajar antes del mes de septiembre, porque durante la temporada de lluvias los caminos están intransitables (Miguel Carbonell Los recesos de nuestros legisladores federales, 20 de mayo de 2010), legalización de drogas, reforma fiscal, replanteamiento de la agenda presidencial cuando menos en el tema de inseguridad y cualquier tema que requiera atención.


Los registros múltiples de polarización entre las fuerzas gubernamentales y de partidos e intereses personales de los actores políticos, han generado rupturas sistemáticas, olvidando la mayor parte de las veces las soluciones por consenso, lograr acuerdos y pactos sin enfrentamientos, radicalizaciones absurdas y la exacerbación de las posiciones.


El lugar que decidan para establecer el dialogo: Senado de la República, Cámara de Diputados ò bien convoquen juntada para carne asada en rededor de la piscina presidencial en los pinos y relajadamente logren acordar las Reformas Constitucionales que precisa un sistema presidencial democrático eficiente. No es importante el formato cuando hay voluntad.