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EDITORIALES

Anudar el hallazgo


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(Iniciamos 366 historias)
08 de enero 2015

domingo, 17 de octubre de 2010

Agnosticismo y Ateísmo

El agnosticismo es una doctrina basada en observaciones y experiencias, postura filosófica o personal que, a grandes rasgos, considera inaccesible para el ser humano todo conocimiento de lo divino que trasciende y va más allá de lo experimentado ò experimentable, declara inaccesible todo fenómeno que escape de la experimentación o reproducibilidad, un agnóstico infiere el valor de verdad de ciertas afirmaciones (particularmente las metafísicas respecto a la teología, el más allá, la existencia de Dios, dioses, deidades, o una realidad última) es incognoscible, dependiendo de la variante de agnosticismo, imposible de adquirir su conocimiento debido a la naturaleza subjetiva de la experiencia.


Quienes profesan el agnosticismo no son necesariamente antirreligiosos, si escépticos, el ideal de agnóstico respetuoso con todas las creencias que proceden de una reflexión individual y honesta. El agnóstico entiende las creencias sobrenaturales, sólo como una opción personal del individuo, que él no comparte.

Los servicios de investigación demográfica normalmente incluyen a los agnósticos en la misma categoría que los ateos y personas no religiosas, esto puede ser engañoso por sus diferencias, considerando que las religiones no son una parte esencial de la condición humana, pero sí de la cultura y de la historia humana.

El agnóstico suele separar las posturas religiosas entre "conocer" y "creer". Para él, una persona religiosa se distingue de una atea por el hecho de que el religioso "cree" y el ateo "cree que no". Así, el agnóstico se aparta de estas posturas indicando que unos y otros (religiosos y ateos) afirman un nivel de conocimiento sobre la realidad superior que él no comparte, el religioso no puede hacer esta separación: la afirmación "creo en Dios" implica "conozco que Dios existe".

Agnosticismo fuerte: Afirmación categórica sobre el conocimiento de realidades superiores indicando que estas no son cognoscibles, los seres humanos no están equipados para descubrir la existencia de tales realidades o para probar su inexistencia. Débil: Se considera una opción personal, afirma que no tiene conocimiento o certeza sobre la realidad superior.

Agnosticismo apático: Conocido también como apateísmo es la visión de que las realidades superiores, aún de existir, no cambian en nada a la condición humana y por lo tanto las religiones son irrelevantes o accesorias.

Agnosticismo interesado: Considera que el conocimiento de la existencia de deidades es relevante para el ser humano, en oposición al Agnosticismo apático, que considera lo contrario. Por lo general este interés se justifica argumentando la gran relevancia que tendría tanto la existencia de deidades, como su inexistencia para el papel que desempeña el hombre en el mundo.

Agnosticismo modelo: Señala que las preguntas filosóficas y metafísicas no son verificables fehacientemente sino un modelo maleable de pensamiento que debe basarse sobre la racionalidad. Esta rama del agnosticismo no se enfoca en la existencia de deidades.


Ignosticismo: Algunos filósofos establecen como una variación de ateísmo o agnosticismo, mientras que otros han considerado que es distinto. Según las definiciones de Theodore Drange los ignósticos no son ni ateos ni agnósticos.




Una simplificación máxima en la materia establece que un ateo diría, "No creo que Dios exista", un agnóstico diría, "No sé si Dios exista o no" y un ignóstico diría que, "No sé qué se quiere decir cuando se dice Dios existe".